El crecimiento urbano y el impacto de la construcción han llevado a la necesidad de establecer certificaciones ambientales que aseguren prácticas sostenibles en la arquitectura. En Barcelona, donde la conciencia ecológica es cada vez mayor, contar con sellos como LEED, BREEAM o WELL se ha convertido en un distintivo de calidad para cualquier proyecto arquitectónico.
Estas certificaciones no solo garantizan un menor consumo energético y una mejor calidad del aire en los edificios, sino que también aportan beneficios económicos. Edificios con certificación ambiental suelen tener un mayor valor de mercado, menores costos operativos y una mejor percepción por parte de inversores y usuarios.
Desde ARQ.ATE, ayudamos a empresas y promotores a obtener estas certificaciones, optimizando el diseño y asegurando el cumplimiento de los estándares necesarios. Nuestro compromiso es crear espacios que no solo sean eficientes, sino que también aporten bienestar a sus ocupantes y contribuyan a un modelo de ciudad más sostenible.