Barcelona es una de las ciudades europeas que más ha apostado por la regeneración urbana, convirtiendo espacios deteriorados en áreas dinámicas y sostenibles. Desde la transformación del Poblenou en un distrito tecnológico hasta la creación de nuevas zonas verdes en el Eixample, la arquitectura juega un papel clave en la evolución de la ciudad.
Uno de los principales enfoques de la regeneración urbana en Barcelona es la implementación de diseños que favorezcan la movilidad sostenible, la eficiencia energética y la integración de espacios públicos. Las nuevas edificaciones no solo deben ser funcionales, sino que también tienen que respetar la historia y la identidad del entorno, combinando modernidad y tradición.
En ARQ.ATE, creemos que la arquitectura tiene el poder de mejorar la calidad de vida de las personas. Por eso, trabajamos en proyectos que apuestan por un urbanismo más inclusivo y sostenible, ayudando a transformar Barcelona en una ciudad aún más habitable y preparada para el futuro.